ACTUALIZADO A 2026
La Historia
Cuando el dolor no puede esperar: Un vecino de la ciudad de Paraná, padecía una severa coxartrosis bilateral (desgaste avanzado en ambas caderas). El dolor y la limitación de movimiento afectaban drásticamente su calidad de vida, por lo que su médico traumatólogo indicó la única solución posible: una cirugía de reemplazo total de cadera.
El Conflicto:
La receta médica vs. el "ahorro" de la empresa: El punto crítico no fue la cirugía en sí, sino los materiales. El médico tratante, evaluando la edad y la necesidad de durabilidad del paciente, prescribió una prótesis muy específica: un modelo importado, no cementado, con superficie de cerámica-cerámica.
La respuesta de la empresa de medicina prepaga fue la esperada en estos casos: autorizaron la cirugía, pero rechazaron la prótesis específica. En su lugar, ofrecieron proveer una "prótesis nacional cementada", una opción estándar de menor costo y diferentes características a la solicitada por el especialista.
La demandada argumentó que su oferta cumplía con el Programa Médico Obligatorio (PMO) y que su auditoría interna consideraba innecesaria la prótesis importada.
Nuestra Estrategia Legal
Defender el criterio del especialista: Presentamos una Acción de Amparo en la Justicia Federal de Paraná. Nuestro argumento central fue sólido: un auditor administrativo de una obra social o prepaga, que nunca vio ni revisó al paciente, no puede contradecir arbitrariamente la indicación del médico cirujano tratante.
Demostramos que el médico fundamentó por qué ese material específico (cerámica, no cementado) era necesario para este paciente en particular, buscando una mayor durabilidad y evitando futuras reintervenciones.
El Resultado:
Victoria en doble instancia: La Justicia respaldó nuestra postura en dos oportunidades.
Primero, el Juzgado Federal N° 1 de Paraná ordenó a la empresa de salud cubrir la prótesis exacta que pidió el médico.
Ante la apelación de la demandada, la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná confirmó la sentencia.
Los jueces destacaron que la opinión del médico de cabecera debe prevalecer sobre la auditoría de la empresa, y que garantizar la salud implica proveer los materiales más adecuados para la recuperación del paciente, no solo los más económicos.
Conclusión: Si tu médico te indica una prótesis o material específico para una cirugía y tu prepaga u obra social te ofrece un "equivalente" de menor calidad, no tienes por qué aceptarlo. La ley protege tu derecho a recibir el tratamiento más idóneo según el criterio de tu médico de confianza.
Si tu obra social o prepaga te niega los materiales importados o específicos que prescribió tu cirujano, podemos defender tu derecho a la mejor calidad de vida posible. Contáctanos hoy para evaluar tu caso.